Incursiono como socio de mi yerno para apoyar su andar y el de sus socios originales. Como todo emprendimiento, lleno de desafíos y aprendizajes. Sin embargo, al poco tiempo decidimos mutuamente separar aguas pues intuíamos que ante posibles eventualidades no era saludable poner a una hija en la disyuntiva entre su padre o su esposo.
De común acuerdo me recomienda un abogado amigo para proceder con todo de forma absolutamente ordenada y legal. Al conversar con él, su padre también era abogado especialista tributario de empresas. Perfecto!!!
Luego de reunirme con ambos y explicarles la situación, don Sergio, me comenta:
-Mire don Desahogo. En mi larguísima vida profesional he visto siempre una de tres razones que terminan afectando a las empresas familiares o familias empresarias.
-Dígame don Sergio.
-Mire,
La PRIMERA: la rubia platinada!!!!
Pausa
La SEGUNDA y la que lo tiene a Ud aquí hoy: el yerno emprendedor!!!!
-Y la tercera don Sergio?
Se toma nueva pausa antes de responder:
-El hijo tonto!!!!!
Pienso en ese instante internamente que estoy con la persona correcta, y finiquitado muy correctamente el proceso de separación (que tomó su tiempo), me comentan que aún ríe con la respuesta que en su momento le di:
-Perdóneme don Sergio por estar aquí por la segunda razón y no por la primera.
Como cierre de este capítulo de este blog sobre emprendimiento, piensen dos veces antes de asociarse familiarmente y si lo hacen, siempre busquen priorizar el bienestar de las relaciones.
DONDESAHOGO
Atte.-
Don Desahogo