QUE PRETENDO? (Segundo «post»)

Entiendo que Felipe Cubillos, aquel que decidió ayudar potentemente después del terremoto del 27 de febrero de 2010, decía: » O te involucras o te haces el leso.» Yo no deseo hacerme el leso cuando veo todo lo que sucede a mi alrededor, bueno o malo, y creo que me daré la misión personal de destacar lo bueno y denunciar lo malo. 

«Eres un enojon y estás siempre criticando. Quién querrá leerte?» me dice una de mis hijas. 

Tiene razón, me molesta todo lo que se hace mal y afecta a las personas pero ello me confirma que con este consejo o crítica o advertencia, tendré que ser una mejor persona. Ya he tomado conciencia de ello y de que debo mejorar. Ya se ha pagado este blog al menos para mí aunque nadie lo leyera ni me siguiera. Les prometo que mejorare. 

Cuando me refiero a destacar lo bueno y denunciar lo malo intentare que ello sea en el ámbito de los emprendedores, empresas y asuntos ligados a la sensibilidad social. 

Un ejemplo y una idea:

No soy fanático del fútbol por tanto no pago el canal respectivo. Pero un día se reúnen yernos y sobrinos en mi casa y me dicen que desde la tele se puede comprar el ver el canal del fútbol por unos días y después se anula. Ok, háganlo. 

Saben Uds que VTR permite comprar desde la comodidad de tu TV pero que para dejar de ver lo comprado DEBES NECESARIAMENTE IR A LA OFICINA DE VTR? No es ilegal pero les parece correcta la forma usada por VTR? Es ética? Estará orgulloso el ejecutivo que la creo e implementó? Es lícito aumentar la última línea así? Sabrán sus dueños o accionistas y Directores que así opera? Que opinan sus hijos? 

Yo voy a VTR y no me genera problema pero la gran mayoría no lo puede hacer tan fácilmente, pagando pasajes, pidiendo permisos, perdiendo tiempo. 

Yo solo lo cuento por experiencia propia y me sentiré satisfecho si este blog llega a un hijo o hija de dichos directores y le hacen ver que esto habla mal de la sensibilidad social de su padre. Ayudenme solo a divulgarlo. Creo que si tendría un impacto y lo resolveríamos como personas y sin más leyes ni sernacs ni nada, sólo pensando en actuar correctamente y con Sensibilidad Social. 

Como idea propongo lo siguiente: que todo aquello bueno que hace el empresariado y sus empresas se publique. Ojo NO QUE SE MARKETEE, pero si que se tenga que indicar en algún recóndito lugar de su propia web y que cualquiera pueda ir a mirarlo. Transparencia para lo bueno y no solo para las dudas o lo sospechoso. Por alguna maldita razón muchísimos ayudan y colaboran, me consta, anónimamente. Existe el error de creer que si no lo hago anónimamente van a pensar en que lo hago por florearme o destacarme o marquetearme o granjearme favores. Si, sería de lo peor hacerlo por estas razones, pero no contarlo no ayuda ni colabora a hacer crecer estas acciones positivas.  Se imaginan mini centros SENAME financiados y administrados por grandes empresas? No estarían orgullosos sus accionistas? No serían tan cálidos y eficientes como mini teletones? Piénselo.

Pero que es la sensibilidad social? Viene en el ADN de cada uno? Creo que si. Se podrá desarrollar, multiplicar, contagiar? También creo que si. Lo explico con otro ejemplo:

Mi otra hija, a cargo en ciertos horarios de uno de los locales de una grandísima multitienda, en la Dehesa, la cual le correspondía cerrar algunas noches bastante tarde, llega muy ofuscada: «Me enoje con mis jefes pues nuestra propia gente tiene taxis en la noche para acercarlos a los paraderos de Av. Las Condes y resulta que la gente de nuestros proveedores no. Yo les pedí taxis a todos porque lo encuentro injusto.»

Me sentí orgulloso de ella. Si bien no era la forma, demostró preocupación, demostró tener sensibilidad social. Conversamos largo sobre la verdadera solución para aquello y es que los dueños y accionistas deben tener sensibilidad social y no solo ella. En la minería donde fui subcontratista, las exigencias que teníamos respecto de nuestro personal eran las mismas que nuestro mandantes daban a los suyos. 

Salvo en CODELCO, en todas las demás mineras, nuestra gente, nuestros queridos «viejos» almorzaban lo mismo y en el mismo lugar que todos los demás, contratistas o locales, jefes o subalternos. 

Pero mi hija para la cual soy gruñón no se queda ahí. Me envía un artículo de shivagan.com relativo a integración emocional, el cual deseo compartir con Uds.-:

«Tus expectativas, tu dolor.

¿Cuántas veces has sentido que alguien te ha decepcionado? Quizás se comprometieron a apoyarte y luego no lo hicieron, quizás pensaste se iban a comportar de una manera determinada y luego no sucedió así, quizás sientes que ya no puedes confiar en nadie.

En todos estos casos, donde sentiste decepción, el problema fue tus fantasías de cómo esperabas que fuese la vida y de cómo crees que los demás deben comportarse.

La realidad es que no te decepcionaron esas personas, lo que se frustró fueron tus expectativas y lo proyectas culpando a los demás.

¿Por qué una persona debería hacer lo que tú quieres o dices? ¿Por qué alguien debería satisfacer tus deseos, sueños o expectativas?

Observa la reacción que esto genera en ti, este dolor viene de una parte subconsciente de nosotros que siente “todo es acerca de mi”. Inconscientemente te sientes el centro del universo, y la realidad es que para ti, eres verdaderamente el centro de tu universo, pero para los demás, ellos son su propio centro de su universo. Y desde su punto de vista, están convencidos de que eres tú quien debe satisfacer sus expectativas y entonces ahora ellos se decepcionan contigo de igual manera. Esto es lo que causa que unos estén siempre peleándose con otros porque “debes hacer lo que te estoy pidiendo”, “debes cumplir con mis expectativas para ser un buen hijo, marido, mujer….”

NO, nadie tiene que cumplir tus sueños, ni ha nacido para estar a tu servicio por lo que nadie tiene porque satisfacerte. Respira. Esta realidad es desagradable, pero es mucho más doloroso vivir con constantes decepciones, frustraciones y desilusiones. La responsabilidad de ser feliz y lograr tus metas es solo tuya.

Surge entonces de manera natural una reacción en nuestro ego de nunca pedir ayuda, de aislarte de los demás o creer que entonces para que sirven las relaciones de pareja, amistad, familia… esto es sólo una reacción ingenua del ego, ya que tienes tendencia de siempre irte de un extremo al otro. Te decepcionaste con varias personas porque no cumplieron con su palabra y entonces decidiste nunca confiar en nadie más, y no contar con el apoyo de nadie más. Te cierras y sientes que la vida es muy dura porque todo lo tienes que hacer tu y no se puede confiar en nadie.

La solución siempre es el camino medio, el punto intermedio, el centro. El equilibrio está en aceptar que nadie tiene porque ayudarte y que tus responsabilidades son tuyas, y aún así aceptar la ayuda cuando aparece, solicitarla cuando es necesaria pero sabiendo que no tienen porque hacerlo. Así, aceptarás cuando tu expectativa se cumpla y no sufrirás cuando no sea satisfecha porque recordarás que no tenían la obligación de hacerlo. Esto es recíproco, es decir, tú no tienes porque cumplir con las expectativas de nadie. Nunca deberías actuar o tomar decisiones basadas en satisfacer a otros si ello implica sacrificarte tú o ir en contra de tus creencias, gustos o decisiones. Si tus expectativas son tuyas, igualmente las de esa persona son de él/ella.

Recuerda, no quiere decir que no ayudemos o colaboremos con otras personas, no quiere decir ser egoísta y que no te preocupes por los tuyos. Es una enseñanza para que logres el equilibrio al relacionarte sin nunca anularte tú como persona. Puedes preocuparte por ti y por los demás al mismo tiempo. Puedes satisfacer tus sueños y colaborar con los demás de una manera sana y consciente.»

13 respuestas a “QUE PRETENDO? (Segundo «post»)

  1. Ud no sabe lo profundo que llegaron esas palabras que salen de su mente……realmente y como lo pense hace un tiempo …»A esta altura de mi vida ya no espero nada de nadie»…porque han sido demasiadas decepciones…..Gracias por permitirme leer algo de la sabiduria que dan los años…bendiciones para ud y su familia

    Le gusta a 1 persona

  2. felicitaciones por tu blog Aldo. Se necesita, hoy mas que nunca, crear mas conciencia, en el mundo en que vivimos cada vez nos centramos mas en nuestro metro cuadrado, pero hay que decir ¡basta! vivimos en sociedad.

    Me gusta

  3. Amigo mio, los años hacen a los hombres más sabios.
    Hace muchos años tuve un jefe que me enseñó a saludar siempre a toda la gente que trabajaba con nosotros.
    Me criticaba cuando el me preguntaba «como estas» y yo respondía más o menos, me enseño a decir estoy bien y lo sigo haciendo y diciendo.
    Me corregía la ortografía en los informes, cosa que ahora hago con la gente más joven que trabaja conmigo.
    Me recuerdas mucho a tu padre. Gracias amigo por todo lo que me enseñaste.

    Me gusta

  4. Muy acertado lo expresado, gracias por compartir sus experiencias, creo que nada nos cuesta tender una mano o pensar y ver más allá de nuestra zona de confort.

    Me gusta

  5. Estupenda idea y excelentes reflexiones!!, te acercas, te acercas a lo tuyo, a tu esencia, a lo que has buscado trasmitir siempre, pero a veces, confundiendo por esa crítica ácida que desvía el positivo propósito, La senda de denunciar firme, pero constructivamente y destacar lo bueno, seguro dará sus frutos, tienes en mí un entusiasta seguidor y colaborador.

    Me gusta

  6. “Eres un enojon y estás siempre criticando. Quién querrá leerte?” me dice una de mis hijas.
    Por suerte existen esos (enojones) que no se conforman con ser espectadores, que quieren una vida mejor para todos que no son indiferentes cuando algo esta mal y que aplauden lo positivo.
    Creo que ser enojon a tu estilo y en otros significa tener empatía .
    Y que es la empatía!
    Hacer que las personas se ayuden entre sí.
    Está estrechamente relacionada con el altruismo – el amor y preocupación por los demás – y la capacidad de ayudar.

    Quizás equivocada o no ese es mi sentimiento.

    Me gusta

  7. Mi querido amigo, qué mejor reflejada tu personalidad a través de este blog, … es cierto que eres enojón o criticón, pero no por nada y sobretodo cuando te molestas por falta de sensibilidad social.

    Esto me hizo recordar que hace unos días, en un restaurant de Lima estacioné mi carro en su cochera, donde el vigilante corrió a moverme una barrera de un estacionamiento reservado y otro muchacho corrió a buscar las llaves para lavarmelo. De pronto una señora me toca la espalda mientras el guardia a la entrada del restaurante me saludaba diciendo «buenas tardes jefe, que gusto verlo por aquí», cuando la señora se pronuncia y me pregunta «¿señor es usted el dueño cierto?» …. no le respondí y le pregunto «¿por qué piensa que soy el dueño?»…. a lo que me responde, «es que vi cómo le movieron la barrera de ese estacionamiento que yo quería usar y me negaron y luego el chico que corrió a buscar sus llaves y por último el guardia lo saluda diciéndole jefe»… la miré bien y ya su expresión era de una señora respingona y que de seguro ni pagada le brinda un saludo o una sonrisa a estas personas por considerarlos de clase social inferior o trabajadores no estudiados, y me aventé a explicarle que ese trato me lo he ganado, porque durante 7 años he frecuentado ese restaurante y siempre les he saludado y sonreido a todos, estrechando sus manos y preguntándoles cómo están, haciéndoles entender que me importan y que me alegro de que estén ahí para cuidar de mis pertenencias, para entrar a comer tranquilo…. solo siendo socialmente sensible y educado, las cosas buenas llegan por si solas, sin necesidad de comprarlas, pedirlas, rogarlas u ordenarlas…. y te las dan cin alegría…

    Nada mejor que vivir así.

    Felicitaciones Aldo por compartir lo que la vida te ha enseñado.

    Me gusta

Replica a conigol Cancelar la respuesta