Cuando ocurre un hecho grave, se informa al principio, de forma parcial, y luego se olvida. Nos quedamos sin saber qué pasó con las víctimas o qué lecciones podemos aprender. Nos informan sólo lo macabro y trágico. Me causa indignación el mal periodismo que olvida tragedias y, como resultado, oculta las historias de valor y solidaridad.
Tuve hace días la oportunidad de conversar con alguien muy cercano a Jaime Mora, el emprendedor que sufrió el ataque en el partido entre la U. de Chile e Independiente de Avellaneda en Argentina, y me di cuenta de lo mucho que los medios se pierden ¿Por qué no me entere de todo? ¿Por qué más allá de la tragedia, no me enteré de cosas valiosas que surgen después de toda tragedia?
Quien se vio más afectado fue este padre que inocentemente decide acompañar a su hijo, y seis amigos más, adolescentes, a ver este su segundo partido presencial. Aprovechó de invitar a su esposa quien permaneció en el hotel. Todos ellos de nuestra ciudad de Los Ángeles.
Resumo hechos que quizás sí conocen:
Hinchas de la barra brava de la U que estaban en un sector superior, orinaban en vasos desechables que luego lanzaban a hinchas de Independiente que se encontraban en lugar inferior.
Así lo informa TyC Sports: “La voz del estadio ordenó a los visitantes que se retiren de la tribuna y amenazó con posibles sanciones, pero los violentos seguidores de la U no sólo no se marcharon, sino que empezaron a tirar más objetos (piedras, palos, pis, caca, un inodoro entero y hasta una bomba de estruendo) que llegaron a herir a hinchas de Independiente, que intentaron huir del sector.”
Cuando comienzan a salir de las graderías observan que todos los hinchas chilenos eran conducidos por un pasadizo donde eran agredidos al pasar, además de robados en sus pertenencias y vestimentas. Cero actuar de guardias complacientes y cómplices, y policías de la peor especie. Deciden quedarse en parte superior y cuando pocos quedaban suben los hinchas de Independiente a atacarlos como ampliamente supimos. Su hijo interviene cuando golpeaban a su padre y producto de ello al hijo le quiebran su brazo. Todos sus amigos afectados de la peor forma. Trasladados los chilenos al hospital local le salvan la vida a Jaime interviniendo quirúrgicamente su cerebro. Las condiciones del hospital eran indignas, más allá de salvarle la vida. Aspectos sanitarios deplorables, curaciones sin elementos básicos, etc. Su hijo fracturado y solo con ropa interior detenido en recinto policial.
Ahora ya todos en Chile y Jaime resolviendo demás temas como cuello, dentadura rota, pérdida de audición, etc.
Comienza la solidaridad:
Personal del consulado se hizo presente, y coordinó con chilenos locales el aporte de frazadas, silla de ruedas, abogados. Destacable labor de todos los familiares que viajaron o coordinaron que sus más cercanos, allá viviendo, se hicieran presentes con todo tipo de apoyo.
Se hace presente personal de embajada y logran revertir detenciones incluso de chilenos que debían estar hospitalizados …
Emociona conocer los ejemplos siguientes de apoyo dentro de los cuales el más destacado es del grupo GLORIOSOS Y GLORIOSAS, hinchas de la U. de Chile. Así se lee en parte de los agradecimientos que la Señora de Jaime envío a dicho grupo:
«Queridos amigos de La Gloriosa:
Me tomo un momento para agradecerles a cada uno de ustedes de todo corazón el apoyo que nos han brindado desde el primer día. Después de casi un mes y medio de todo lo ocurrido en Avellaneda, parto agradeciendo a Juan Pablo y Jorge Toro con quien me encontré en Fiorito, sin conocernos y yo sin entender nada de lo ocurrido, sólo una llamada telefónica donde me indicaba que me presentara en Hospital urgente ya que Pablo, mi hijo y mi esposo Jaime estaban graves junto a dos personas más, que resultaron ser mi sobrino Fernando y un amigo de Pablo, Sebastián. Para resumir, hace un par de días pudimos regresar a Los Ángeles, por unos días, mientras esperamos resultados de un scanner para que lo vea un nuevo especialista, necesitábamos respirar aire sureño y gracias a Dios, mi esposo ya ha ido mejorando. Falta una cirugía en un tiempo más para una craneoplastía, la fractura de su diente ya fue reparada gracias a un generoso Glorioso, él sabe muy bien a quien me refiero, gran persona. Pablo en las mejores manos en su cirugía y ahora en su rehabilitación, como no va a estar orgulloso de su U. de Chile si en el momento más difícil de su vida han estado presente.
Aún queda mucho por delante en la recuperación de ambos y del grupo en general pero tenemos mucha esperanza en que todo irá mejorando. La verdad es que no había tenido la calma ni el tiempo para escribir este mensaje antes, pero hoy con la tranquilidad de tener a mi esposo y mi hijo vivos y a los demás chicos bien, sentí que era el momento de hacerlo.
De verdad, gracias infinitas a cada uno de ustedes que, de manera voluntaria y desinteresada, nos apoyaron en todo lo que implicó este accidente: en los gastos, en la logística, en las palabras de aliento y en la fuerza que nos dieron cuando más lo necesitábamos.
Un agradecimiento muy especial también a Juan Pablo Pavéz, y Paola Davanzo, quienes siempre han estado acompañándonos y conectándonos con ustedes. No hay palabras suficientes para expresar toda nuestra gratitud. Gracias por ser parte de esta historia y por recordarnos que la solidaridad y el cariño siguen existiendo.»
Gloriosos y Gloriosas han conseguido atención gratuita vía su grupo en lo que respecta a Médicos, Kinesiólogo, Dentista. Sólo han debido pagar clínicas y exámenes por un par de decenas de millones de pesos. La kinesiología de Pablo vía Motioncenter Kine Badir.
Otras muestras de apoyo:
-Una de las madres que viajan para saber de su hijos, en el vuelo hacia BsAs es escuchada hablar y llorar por teléfono por una pasajera adyacente, Esta resulta ser una ejecutiva chilena del Holiday Inn Expresss de Puerto Madero, quien le ofrece todo su apoyo a ella y demás afectados pidiéndole les transmita a todos que el Howard Johnson Hotel les dará un tarifa especial acorde a la desgracia sufrida.
-La doctora Paz Olejnik, chilena perfeccionándose en BsAs, se hace presente luego de saber de este grupo de chilenos y se hace cargo de efectuarles a todos, todas las curaciones necesarias estando ya ellos fuera del apestoso hospital.
-El chileno Rafael Carvacho y su hijo, radicados en Argentina y dueños de una empresa de ambulancias, avisados por nuestro consulado también se hacen presentes y facilitan todo lo necesario en sillas de ruedas y se encargan de trasladar a los chilenos al aeropuerto. Todo sin ningún costo.
-La abogado Isadora Faierle, chilena haciendo un magisterio deportivo en BsAs, recibe un llamado desde Chile de un compañero de Pablo hijo y se presenta a apoyar en todo momento a sus compatriotas. Coordinada con nuestro consulado y apoya todas las gestiones para liberar a nuestros compatriotas detenidos. Junto a Isadora, el chileno Andres Fuentes estuvo también acompañando y apoyando con traslados y gestionando ayudas para sacar a los amigos del calabozo Le llevó ropa a Pablo hijo y otros.
-Un médico de bajo perfil, contactado por alguien desde Los Angeles, apoya a verificar que se estuviesen efectuando las acciones necesarias tanto en hospital como en clínicas de BsAs. Y así podríamos seguir mencionando apoyos de sus cercanos, incluso amistades que desde Los Angeles raudamente viajaron y se hicieron presente en BsAs, entre ellos Luis Ignacio Rojas, Carlos Isaacs y Wilson Rivas.
De lo peor, Mike Clark de la U. quien sólo se hace presente pero sin ningún aporte o colaboración hasta el día de hoy.
Perdón, regaló una camiseta de la U a quien sufrió caída desde la tribuna superior.
Y para rematar lo peor de lo nuestro, el día que Jaime finalmente puede regresar a Santiago, con todos sus permisos y certificados médicos, el médico de LATAM no le permite abordar y sólo lo hace posible en un vuelo posterior debiendo esperar en el aeropuerto por 6 horas.
Si los medios hubieran seguido la historia, la gente se habría enterado de la valentía, la solidaridad y la ayuda que surgieron, y no solo de lo trágico, lo macabro y lo perverso. Sí, existen «Los de Abajo», barra y dirigentes, pero a Dios gracias sepan que también existen «Los de Arriba», Gloriosas y Gloriosos.
Atte.-
Don Desahogo
Increíble, gracias.
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lamentablemente las buenas noticias no venden. Quienes creemos en un mejor país podemos colaborar en RRSS.
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Horror y solidaridad. Un aporte tu relato de esta tragedia no contada.
slds. Hernan Monckeberg
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Buena reflexión. Sorprende también el poco énfasis que se le dio a la responsabilidad del organizador del evento.
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